La Taza con cara ancestral es una taza de cerámica gres en tono crudo con un rostro en relieve, inspirada en la riqueza cultural y la sabiduría de nuestros antepasados. Une el pasado y el presente en tu desayuno.
Está hecha a mano en cerámica gres, sin moldes, y pasa por dos cocciones en horno eléctrico: 8 horas a 800 °C y 12 horas a 1280 °C. Así resiste la temperatura y el uso diario, y cada pieza es única.
Al elegirla apoyas el trabajo de artistas y artesanos que conservan la identidad cultural de nuestra región, con comercio justo.





