La Fondue menta es una pieza de cerámica gres elaborada completamente de forma artesanal, donde cada detalle refleja dedicación, técnica y tradición. No se utilizan moldes en su fabricación, lo que significa que cada pieza es única e irrepetible, con pequeñas variaciones que le otorgan carácter propio y autenticidad. Esta singularidad convierte cada fondue en mucho más que un objeto utilitario: es una expresión artística hecha a mano.
El proceso de elaboración comienza con el modelado manual del gres, seguido de un secado natural y cuidadoso. Posteriormente, la pieza se lleva a un horno eléctrico para su primera cocción, conocida como bizcocho, durante aproximadamente 8 horas a 800 °C. Esta etapa permite que la pieza adquiera firmeza y estabilidad. Luego se aplica el esmaltado en tono menta, aportando frescura y delicadeza visual. Finalmente, se realiza una segunda cocción de 12 horas a 1280 °C, temperatura que vitrifica el gres y le entrega alta resistencia y durabilidad.
Gracias a este proceso, la Fondue menta presenta gran resistencia a la temperatura y al uso diario. Está diseñada para acompañar momentos especiales alrededor de la mesa, siendo apta para lavavajillas, lo que facilita su limpieza y mantención sin comprometer su calidad ni acabado.
Al adquirir una pieza artesanal como esta, no solo se obtiene un producto funcional y estético, sino que también se promueve la identidad cultural y el trabajo de los artesanos que preservan técnicas tradicionales. Cada pieza refleja la historia y el patrimonio de su región, apoyando una producción consciente, sostenible y con sentido humano. La Fondue menta es, en definitiva, una invitación a compartir, disfrutar y valorar lo hecho a mano.





